Hoy desperté y decidí apagar
la radio de una vez por todas.
Años de ruido eléctrico me
tienen podrido… treinta mil horas de notas y acordes con sabor a whisky barato
y cocaína.
El recuerdo de ella no es más
que otro sonido y cada vez que pongo play me entra en chorros el descuido de
sus piernas, de su espalda arqueada, de sus tetas que no fueron mas que otra
canción que me puso duro.
Voy a quemar cada long play
que alguna vez tuve, no sin antes escucharlos uno a uno para poder maldecir
estos recuerdos de ti que tengo hasta no se dónde.
Días perdidos, noches
eternas, días perdidos otra vez.
Se que voy a desaparecer y el
silencio va a traer calma porque esto no es importante, esto nunca valió la
pena, así que voy a cambiar mis oidos por ojos, lo prometo.
Me voy a desembrigar de
música para aprender a contar mi vida de nuevo.
Toma, ahí está, te regalo mi
banda sonora a ver si puedes... yo prefiero beber en silencio.
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